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Manzur, el gran perdedor a nivel nacional, deja a Tucumán en una total incertidumbre

El futuro del debilitado Jefe de Gabinete incide en el presente de la provincia.

El Frente de Todos perdió casi 9 puntos entre las Paso y las elecciones que se realizaron este domingo. Después de la Primarias Abiertas y Simultáneas en la provincia de Buenos Aires, fue convocado el gobernador de Tucumán, Juan Manzur, como Jefe del Gabinete de Ministros para manejar la campaña y revertir la derrota del oficialismo, sobre todo en la provincia de Buenos Aires.

El médico tucumano, el que nunca rechaza un desafío, decidió hacerser cargo y se puso al frente de la campaña. Sin embargo, sobre el final, decidió regresar a su provincia (evitó los últimos actos electorales del FdT en Buenos Aires), porque desde hace años el triunfo arrasador del peronismo apoyado en las peores prácticas discrecionales, fue una constante.

Pero este domingo fue diferente. Los dirigentes de base nunca han sido muy eficientes en Tucumán, cuando no se pone en juego su propio interés, directamente. Y volvió a suceder: la participación se redujo considerablemente y también los votos «automáticos» del peronismo tucumano. Contrariamente, en la provincia de Buenos Aires, por las mismas razones, los números mejoraron para el oficialismo nacional.

Sin embargo, pese al pálido desempeño electoral, el Manzur pretendió difundir como una gran victoria las pobres cifras electorales del oficialismo provincial. En una demorada conferencia, cerca de la medianoche, el gobernador en licencia pretendió mostrarse ganador, cuando fue el mayor perdedor a nivel nacional, y dio una conferencia de prensa que repitió en Twitter.

El daño no tendría que ser importante. Si bien disminuyó en casi 10 puntos el porcentaje de votos al peronismo, quienes irán al Congreso son los mismos que habían sido elegidos en las Paso, sucedió algo muy preocupante: el poderoso Jefe de Gabinete perdió muchísimos votos pese a las millonarias ayudas de la Nación.

Esta situación tiene el agravante que quien pretende ganar las elecciones para gobernador en 2023, Osvaldo Jaldo, fue el aliado de Manzur en esta campaña y que Pablo Yedlin, el nombre elegido para suceder al gobernador de licencia, también sufrió la tremenda caída en el porcentaje de votos.

Ahora queda la incógnita: ¿vuelve Manzur a gobernar Tucumán por conveniencia o por su fracaso como Jefe de Gabinete?. Y, si eso sucede: ¿cuál será la relación con Jaldo?. Pero, si eso no sucede, también puede ocurrir que continúe como alto funcionario nacional, en un Gobierno absolutamente deslegitimado, con una gran pérdida de poder.

Entonces, la gran pregunta es: ¿lo devuelven a Manzur o se queda como gran protagonista de un gobierno nacional en absoluta decadencia? Nada es seguro aún y eso genera una gran incertidumbre para la provincia, que podría degenerar en una gran anarquía en la provincia por la falta de apoyo popular de los gobernantes.

Por Germán García Hamilton

El Federalista @2020 info@elfedelalista.com.ar