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¿Qué le hicieron a Marisol Frías?

Marisol Frías, trabajadora de salud de apenas 35 años, tenía un sueño: quería ser mamá. Y no pudo ser. Ayer miércoles, se confirmó la muerte cerebral y, horas después, en la madrugada de este jueves, falleció.

La joven Marisol había ingresado al Sanatorio Parque el 23 de agosto a las 08:30. Iba a realizarse una histeroscopía y laparoscópica ginecológica. Sin embargo, y según reza un escueto comunicado que la institución médica difundió luego de que el caso ganó estado público, la paciente sufrió una descompensación hemodinámica que la puso en situación crítica hasta horas recientes.

El encargado de realizar la intervención a Marisol Frías fue el médico ginecólogo Alberto Agote, director de la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes, nombrado por la ministra de Salud, Rossana Chahla, en mayo de este año. Agote, además, era jefe de Frías.

Amistades y familiares afirmaron en los medios que el contenido del comunicado es dudoso, ya que, días antes, habían recibido un audio que luego fue borrado por quien lo envió en nombre del sanatorio. En ese mensaje, se hablaba de un error en el suministro de la anestesia.

A medida que pasaron los días, familiares y amigos organizaron una serie de convocatorias fuera de la institución médica. Se juntaban a rezar todas las noches por la recuperación de Marisol. Y, mientras tanto, desde el nosocomio insistían con el silencio.

Fue recién este miércoles, cuando personal médico del INCUCAI (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante) llegó para ver el estado de los órganos de Marisol que se supo que la joven ya estaba con muerte cerebral. Un baldazo de agua fría para todos sus seres queridos. Ahora la espera sería para despedirla.

El audio y todos los dimes y diretes entre integrantes del sanatorio serán puestos a disposición a la Justicia como prueba de mala praxis, en una causa que la familia ya adelantó que abriría en contra de los médicos que operaron a Marisol y de las autoridades por el presunto encubrimiento.

A la lista de aberrantes hechos que acompañan los últimos días de la joven tucumana que soñaba con ser mamá se suma, además, un tenso momento en el que uno de los médicos que participó de la cirugía llegó al sanatorio con un arma de fuego en su poder y pidió ingresar por la fuerza a la morgue. Todo quedó asentado en una denuncia judicial.

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